Sala de prensa

Mensaje del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, durante la presentación del libro “La última Expedición de Morelos”, en las instalaciones del Archivo General de la Nación.

Discurso

México, D.F., 10/09/2015

Muy buenas tardes a todas, a todos.


Saludo a mi amigo el señor Gobernador, Carlos Lozano, y además agradezco esta coordinación, esta aportación, lo que viene realizando en su estado, como lo comentaba la doctora Mercedes de Vega, y que hoy, esta entrega que se realiza de esta obra, sin duda va a abrir más al conocimiento que merecemos todos los mexicanos, saber de aquellos tiempos, para poder mirar hacia el futuro.

Gracias a la doctora Mercedes de Vega, Directora General del Archivo General de la Nación.

Me da mucho gusto poder ver y saludar al licenciado Fernando Zertuche, además amigo personal de Ernesto Lemoine, es un honor estar con usted.

Saludar también al señor Subprocurador José Alberto Rodríguez Calderón.

A la doctora Gloria Villegas Moreno, no solamente apreciamos su presencia, sino la gran presentación.

Todos los que somos parte de la creación de la entrega de esta obra, nos emocionamos con usted. De verdad, muchas gracias y a nombre de todos, le reconocemos la pasión y la entrega para generar esta obra que hoy se entrega.

Saludar a los funcionarios del gobierno de Aguascalientes que están hoy aquí.

A todos los funcionarios de la Secretaría de Gobernación.

Saludar a familiares, discípulos y amigos del historiador Ernesto Lemoine. Apreciamos mucho la presencia de todas y todos ustedes.

Saludo por supuesto, a las y los representantes de los medios de comunicación.

Es un gusto estar el día de hoy con ustedes, en un recinto que cuida y preserva la memoria documental de la nación, para que las generaciones presentes y futuras puedan conocer nuestra historia.

Y sobre todo en un año como este, que ha sido decretado por el Gobierno de la República como “Año del Generalísimo José María Morelos y Pavón”, precisamente en honor al 250 aniversario de su natalicio, que habremos de conmemorar el próximo 30 de septiembre.

El ejemplo de Morelos es el de un hombre de su tiempo, preocupado por las necesidades y desafíos del presente, de su presente, pero a su vez, con la mirada siempre puesta en el porvenir.

Por eso, hablar de Morelos, es hablar de un hombre que supo entender el momento que vivía nuestro país, y trazar los cimientos sólidos para edificar un proyecto de nación, como se ha dicho aquí, justo e igualitario.

Un proyecto que tenía como principal propósito dotar al México que apenas nacía, de instituciones democráticas, que garantizaran los derechos y libertades de todos sus habitantes. Así de grande era el reto. Así de clara fue su visión.

Por ello, como lo ha dicho el Presidente Enrique Peña Nieto, sus ideales y principios se mantienen vigentes hasta nuestros días.

Y fueron precisamente estos ideales de democracia y libertad, que llevaron a Morelos a vivir el episodio que narra Ernesto Lemoine, su más destacado biógrafo.

Aquella expedición, como ya se ha comentado aquí, tuvo un propósito fundamental: preservar la integridad del Congreso Constituyente.

Con ello, Morelos buscaba salvaguardar al Legislativo como órgano fundamental del proyecto republicano, y a su vez, mantener viva la lucha por la Independencia.

Este episodio de la vida nacional plasma la tenacidad y entrega que debe mantenerse cuando se trata de enfrentar y superar los desafíos que tenemos como nación.

Y que más allá de cualquier reto, es con unidad, con determinación y claridad de rumbo, como se traza y materializa la ruta hacia un país diferente, hacia un país de mayores y mejores oportunidades.

Un México de mayor igualdad y de mayor justicia.

Un México en el que la fortaleza del Estado se traduzca en respuestas oportunas a las necesidades de la gente.

Un México democrático, en el que las leyes reflejen el sentir de la nación, y las instituciones estén siempre, siempre al servicio del ciudadano.

Porque tal como nos enseña la historia de nuestro país, los cauces democráticos son la mejor vía, siempre lo serán, para participar en las decisiones públicas, y hacer realidad el principio de que la soberanía emana del pueblo.

Los espacios de diálogo y acuerdo, donde se representa la pluralidad de nuestro país, son fundamentales para avanzar hacia mayores niveles de desarrollo.

Y es el Estado de Derecho, el marco para brindar certeza a la convivencia cotidiana, y generar por la vía pacífica, por la vía pacífica siempre, las soluciones que los mexicanos exigen.

Al defender y enarbolar estos principios, Morelos nos dejó a todos un legado doble.

Por una parte, el de sus contribuciones en vida para fincar las bases de una Nación independiente a partir de una visión de futuro, que no sólo debemos honrar sino replicar.

Una visión que nos convoca, a la generación de mexicanos que hoy estamos construyendo el porvenir de este país, a poner a México por encima de todas las cosas, por encima de cualquier interés.

Y por otra, el de atreverse a transformar y a realizar cambios de fondo, que nos permitan contar con instituciones a la altura del presente que nos toca vivir, y del futuro que nos toca construir.

Ese ha sido precisamente el objetivo del proyecto de país que impulsa el Presidente de la República.

Brindar mejores bases para crecer y desarrollarlos, en un marco de convivencia democrática, oportunidades igualitarias y apego a la legalidad.

Elevar la calidad de vida de las familias mexicanas; y garantizar todos los derechos para todas las personas.

En síntesis, forjar un país más próspero e incluyente.

Por eso, estamos trabajando firme y decididamente en su implementación, para que los beneficios de estos cambios lleguen a cada hogar, a cada colonia y a cada comunidad.

Modernizando sin destruir, avanzando sin imponer, democratizando y decidiendo sin excluir.

Ese es el México que hoy refrenda su compromiso con los principios y valores que Morelos defendió.

Ese es el México que honra su historia, a través de las leyes e instituciones cuya base Morelos sentó.

Los ideales de Morelos no son asunto del pasado, por el contrario, nos brindan un horizonte claro de hacia dónde debemos caminar como Nación para lograr mayor igualdad y oportunidades para todos.

Sus ideales viven en las convicciones de cada mexicano que trabaja y se esfuerza todos los días en pro de una sociedad, de esa sociedad más justa y más democrática.

Y nos convocan a actuar en unidad para superar inercias y alcanzar transformaciones de fondo, como las que ha encabezado el Presidente Enrique Peña Nieto, para abrir las rutas que el país necesita hacia un desarrollo con mayor equidad.

Por eso reitero, los principios de Morelos son para el aquí y para el ahora.

No únicamente para evocarlos, sino ante todo, para ponerlos en práctica en la consolidación de un México de leyes e instituciones.

Es así como nos acercamos cada vez más a las aspiraciones de quienes fundaron nuestra Nación, y es así también como honramos la obligación que tenemos, todas y todos de construir, desde hoy, el México del futuro.
 

-Dirección General de Comunicación Social-

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Última modificación:
Sabado 19 de diciembre de 2015 a las 17:04:25 por Prensa Prensa