Sala de prensa

Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación, durante la Reunión de la Comisión Interinstitucional para la Implementación del Sistema de Justicia Penal: Avances y Retos.

Discurso

Pachuca, Hgo., 15/10/2015

Muy buenas tardes a todas, a todos.

En primer lugar, decirles que me da muchísimo gusto, y ustedes lo saben, estar aquí en mi estado, estar con todas y todos ustedes, y particularmente estar con mi amigo el señor Gobernador, José Francisco Olvera Ruiz. Muchas gracias por la invitación señor Gobernador.

Saludarles a los titulares del Poder Legislativo, Judicial.

Al presidente de los Derechos Humanos.

Al señor comandante de la 18a Zona Militar.

Al señor presidente municipal.

Al presidente del Consejo Ciudadano del estado de Hidalgo.

A los representantes del Poder Judicial Federal.

A los señores rectores, particularmente al señor Rector de la Universidad Autónoma del estado de Hidalgo.

De las dependencias federales.

Las y los delegados federales.

Por supuesto, saludar a quienes vienen de instancias de los Estados Unidos, de USAID y INL. Gracias por todo el apoyo que han venido otorgando en Hidalgo y en todo el país, para poder implementar este nuevo sistema.

Saludar a la diputada, los diputados.

Al señor Procurador, al señor Secretario, a todos los miembros del Gabinete.

A todas las magistradas, magistrados.

Funcionarios del gobierno del estado.

A todas y a todos, muy buenas tardes.

Las grandes transformaciones, las que provocan cambios de forma y fondo en una nación, solo son posibles cuando se asume un compromiso de Estado.

Cuando todos y cada uno de los actores entendemos lo que está en juego y trabajamos juntos en favor del país.

Y sobre todo, cuando somos capaces de ir más allá de lo inmediato, para imaginar con alturas de miras, los valores y principios que queremos ver materializados en nuestra sociedad.

Principios como una justicia igualitaria, como el pleno goce de las libertades individuales y el respeto irrestricto a la dignidad humana.

Principios que deben trascender al espíritu legislativo, para traducirse en realidades concretas en la vida de cada una de las personas.

De esa magnitud es la transformación que las y los mexicanos estamos realizando a nuestro Sistema de Justicia Penal.

Una transformación que tiene como objetivo lograr lo que por décadas ha sido una aspiración nacional, una justicia cercana y de plena confianza entre la sociedad.

Es decir, una justicia que no deje lugar a dudas, que vaya más allá de dichos, y que sea consolidada por los hechos, en los que todos estamos trabajando. Que sirva en sus procesos, pero sobre todo, que sirva a la gente.

Es por ello, que a ocho meses de cumplirse el plazo constitucional, todos, absolutamente todos, estamos llamados a hacer nuestra parte.

Hoy más que nunca los pretextos deben cambiarse por acciones y las acciones por resultados.

En ese sentido, el evento que hoy nos reúne en Hidalgo, es muy ilustrativo del compromiso compartido que tenemos, pues aquí estamos los tres órdenes de gobierno, trabajando de cerca, hombro con hombro, para coordinar capacidades en torno a este propósito común.

Aquí están también representantes del Ejecutivo, el Legislativo y Judicial del estado, dando muestras de que la división de Poderes no es división de objetivos.

Y muy importante, aquí está representada la sociedad civil, los colegios, las barras de abogados, porque solo con ella podemos lograr que este cambio encuentre arraigo en la ciudadanía, pues esta transición se fundamenta en las instituciones, pero tiene su razón de ser en las y los ciudadanos.

Esa es la convicción del Presidente Enrique Peña Nieto, que cuando trabajamos con una ruta compartida y una dirección común, ninguna meta por más grande que parezca, es inalcanzable.

Por eso, estos tres años hemos actuado siempre de forma corresponsable.

Con el Congreso de la Unión, por ejemplo, realizamos una intensa labor para diseñar y aprobar las leyes e instrumentos jurídicos que debían complementar a la reforma constitucional del 2008.

También hemos venido avanzando en algo muy importante, que es capacitar a todos y cada uno de los operadores del Sistema, porque nadie está exento de conocer la ley, pero quienes tienen la responsabilidad de aplicarla, deben entenderla a plenitud antes que nadie.

Apenas este lunes estuve en San Luis Potosí, donde pusimos en marcha un plan para capacitar a las y los policías como primeros respondientes.

Ello, porque una formación profesional y rigurosa, significará investigaciones, ustedes lo saben, más sólidas, y casos que puedan transcurrir y resolverse sin dilación.

Además, estamos trabajando con jueces y magistrados y por supuesto con las universidades, barras y colegios de abogados, para que todos los involucrados conozcan a detalle el Sistema Adversarial.

A estos esfuerzos, se suma lo que hemos venido haciendo con cada una de las 32 entidades del país, incluyendo por supuesto nuestro querido Hidalgo.

Porque justicia en México, solo debe de haber una, que sea cercana, humana y plena para todos.

El objetivo es inamovible, que en 2016 no haya una justicia de primera y una de segunda, sino una justicia efectiva y sin adjetivos.

Para lograrlo, vamos muy de la mano también con los Congresos locales. Por cierto, me da mucho gusto saber que aquí, en Hidalgo, el marco normativo ya está debidamente armonizado, tanto con el Sistema Penal, como con el Código Nacional de Procedimientos Penales.

Y reconozco además, que desde noviembre del año pasado, tanto el Código Nacional, como el Sistema en su conjunto, operan en el primer distrito judicial del estado.

Como se ha mencionado, a él se irán sumando los demás en febrero y junio, en junio del próximo año, como lo ha referido el señor Gobernador.

Esto da muestra del compromiso que tienen todas y todos ustedes con la justicia, y así debe de ser en toda la República, sin excepción.

Aquí en Hidalgo, le decimos al país, desde aquí, desde Hidalgo, que cuando se quiere se puede. Ejemplo, es muestra de ello. Por eso, muchas felicidades señor Gobernador.

Al felicitarlo a usted señor Gobernador, lo hago también al órgano de implementación del nuevo Sistema de Justicia, está el licenciado Julio Paredes, y demás miembros, a todas y a todos, muchas felicidades.

Porque no debemos de perder de vista lo más importante, y es que en diferentes puntos del país, el nuevo Sistema ya está generando beneficios concretos para la población.

Permítanme compartirles algunos ejemplos:

Durante 2014, en los estados donde ya tenía más de un año de operación el nuevo Sistema, las quejas y recomendaciones por violaciones a los derechos humanos durante el proceso, se redujeron en 25 por ciento respecto al 2013, y en 46 por ciento respecto al 2012.

Asimismo, gracias al uso de medidas cautelares, en un solo año, se evitó que alrededor de 15 mil personas estuvieran sujetas a prisión preventiva de manera innecesaria. Esto marcó una gran diferencia, una gran diferencia para muchas familias.

Pero además, significó un importante ahorro de recursos para el Estado mexicano, pues mantener a una persona en prisión preventiva cuesta hasta 16 veces más, que la aplicación de medidas cautelares.

Gradualmente, esto contribuirá también a desahogar la sobrepoblación de los centros penitenciarios y a fomentar la reinserción social.

Y así como les comparto estos ejemplos, podría darles muchos más, pero todos con un denominador común: una justicia más pronta, expedita y humana.

Una que esté a la altura de lo que toda persona merece, protegiendo y preservando siempre sus derechos fundamentales.

Por eso, mes con mes, vamos avanzando. Pero insisto, el compromiso debe de ser de Estado, del Estado mexicano, y en el cual, todas y todos formamos parte.

Porque la cuenta regresiva sigue su curso, cada día estamos más cerca del 18 de junio, y es fundamental que sigamos trabajando con el rigor y profesionalismo que esta transición nos exige.
Esa es nuestra obligación y, estoy seguro, también es la convicción de todas y todos los aquí presentes.

Con las nuevas leyes, tenemos que hacer que éstas signifiquen un proceso penal distinto y que, a su vez, un proceso distinto se traduzca en una misma justicia en todo el país.

La esencia del nuevo Sistema de Justicia Penal, va más allá de salas, capacitaciones y cambios normativos.

Todo ello, por supuesto, es muy importante. Pero su verdadera esencia está en lo significa para la vida de las y los mexicanos.

Está en que sin importar su origen o condición económica, todas las personas reciban siempre un mismo trato y la atención digna que merecen.

En que los procesos se resuelvan no en años, sino en semanas o incluso en horas, y que en cada uno prevalezca, sin excepción, la transparencia.

Se trata, en suma, de consolidar el Estado de Derecho en todo el territorio nacional, para que ningún inocente pise la cárcel y ningún culpable quede absuelto por fallas al debido proceso.

Porque con una mejor justicia, tendremos también una sociedad más libre y más segura.

Una sociedad con tranquilidad y con mayor confianza en sus instituciones.

No estamos hablando de aspiraciones, sino de metas, que además son nuestra obligación compartida. Sigamos haciendo lo que nos toca.

El 18 de junio tenemos una meta por cumplir todas y todos. Pero después del 18 de junio, como aquí se ha planteado, y esto me lo llevaré como ejemplo hacia otros estados de la República, tenemos que seguir evaluando.

Son dos sistemas, como lo ha dicho el presidente del Tribunal, la conciencia de los gobernadores, del Jefe de Gobierno es clara, mantener dos sistemas hasta que uno se agote y el otro esté plenamente ya en todo el territorio.

Me refiero a países que entraron en este sistema, y que para que se agotara uno de ellos, pasaron entre ocho y 12 años. De ese tamaño vamos a encontrar también el reto en nuestro país, en México.

Por eso, tenemos que seguir trabajando con la misma fuerza, con la materialización de objetivos, como está haciendo el estado de Hidalgo.

El estado de Hidalgo, quiero reiterarlo, ha avanzado, la gestión del Gobernador, de una manera muy importante. Nos ha servido para ponerlo de ejemplo en otros estados. Decir cómo sí se puede hacer las cosas, cómo no se encuentran pretextos, y cómo todos trabajan de manera conjunta.

Por eso, es que quise iniciar, y con la autorización del Gobernador, estas evaluaciones se las entregaremos a todo el país.

A partir del día de hoy, nos toca una etapa de evaluación, de ver dónde estamos parados, de ver cuántos policías faltan por capacitar.

Aquí en Hidalgo hay un avance muy importante. Aún faltan dos mil 500 policías que sé que con el trabajo conjunto se van a lograr capacitar en los próximos meses.

Aquí se tiene claridad de cuáles son los objetivos, cuáles son los retos y cómo los vamos a resolver. Así lo tenemos que hacer en todo el país.

Por eso, reitero mi felicitación, reitero mi reconocimiento, y me llevo como siempre, lo mejor de este estado de Hidalgo: el compromiso con la gente, el compromiso de este gobierno con las y los ciudadanos.

El compromiso de trabajar bien, y entregar resultados.

-Dirección General de Comunicación Social- 

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Última modificación:
Sabado 19 de diciembre de 2015 a las 17:04:25 por Prensa Prensa